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Cómo ponerse el gorro de natación: 3 métodos paso a paso (y los errores que todos cometemos)

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Cómo ponerse el gorro de natación: 3 métodos paso a paso (y los errores que todos cometemos)

Hay una escena que se repite en todas las piscinas del mundo. Un nadador nuevo llega al bordillo, saca el gorro de la bolsa, intenta ponérselo y... empieza el espectáculo. El gorro tira del pelo, se tuerce, queda levantado por un lado, se le escapa de las manos. Cinco minutos después, con cara de frustración, consigue algo que más o menos parece un gorro puesto. Más o menos.

No te preocupes si te has visto en esa situación. Ponerse el gorro de natación parece una tontería hasta que te das cuenta de que hay una técnica concreta, unos pasos que funcionan y, sobre todo, unos errores muy comunes que todo el mundo comete sin saberlo. Errores que, además de hacer que el proceso sea doloroso e incómodo, deterioran el gorro mucho antes de tiempo.

En este artículo te explico los tres métodos para ponerte el gorro de natación paso a paso, empezando por lo que tienes que hacer antes de intentarlo, pasando por cada técnica con detalle, y terminando con cómo quitártelo correctamente —algo que nadie explica y que es igual de importante—. Al final también tienes los errores más frecuentes para que los reconozcas y los evites desde el primer día.

Estos métodos están pensados para gorros de silicona y látex. Si tienes un gorro de tela o lycra, la colocación es tan sencilla que no necesita instrucciones: se pone como cualquier gorro de punto. Aquí nos centramos en los que dan guerra de verdad.


Antes de empezar: dos cosas que marcan toda la diferencia

Antes de hablar de los métodos, hay dos pasos previos que se aplican a todos ellos sin excepción. Si los saltas, cualquier técnica que uses va a ser más difícil, más incómoda y más arriesgada para el gorro.

Primero: moja el gorro o el pelo antes de empezar

El principal motivo por el que ponerse un gorro de silicona duele es la fricción entre el material y el cabello seco. La silicona agarra el pelo y lo tira con cada movimiento. La solución es tan simple como añadir agua.

Puedes mojar el gorro directamente bajo el grifo o con el agua de la piscina antes de ponértelo. También puedes mojarte el pelo en la ducha antes de salir al bordillo. Cualquiera de las dos opciones funciona. Lo que no funciona es intentar poner un gorro de silicona seco sobre pelo seco: es la combinación perfecta para acabar con tirones, dolor y una experiencia horrible que hace que muchos nadadores empiecen a odiar el gorro desde el primer día.

Segundo: orienta bien el gorro antes de ponértelo

Este es el error invisible que comete muchísima gente y que arruina la hidrodinámica sin que el nadador lo sepa. Los gorros de silicona y látex tienen un pliegue central que viene del proceso de fabricación y que actúa como guía de orientación.

Ese pliegue debe quedar alineado de frente a nuca, es decir, en el eje longitudinal de la cabeza, de delante hacia atrás. Imagina una línea que va desde el centro de tu frente hasta el centro de la nuca: el pliegue debe seguir exactamente esa dirección.

Si el gorro queda con el pliegue de oreja a oreja —en horizontal— estás creando una resistencia adicional innecesaria al agua en cada brazada. Es un detalle pequeño con consecuencias reales, especialmente si entrenas a cierta intensidad o si compites. Antes de ponértelo, míralo un momento, identifica el pliegue y oriéntalo correctamente. Te llevará dos segundos y la diferencia merece la pena.


Prepara tu pelo según su longitud

La preparación del cabello antes de ponerse el gorro depende directamente de cuánto pelo tienes. No es lo mismo colocarse el gorro con el pelo corto que con una melena hasta la cintura. Vamos por partes.

Pelo corto o medio

Si tienes el pelo corto o por encima de los hombros, no necesitas ninguna preparación especial. Simplemente mójate el cabello antes de empezar —o moja el gorro— y pasa directamente al método que prefieras. El pelo se acomodará solo dentro del gorro sin ningún problema.

Pelo largo

Si tienes el pelo largo, el paso previo más importante es recogérselo. Y aquí hay un detalle crítico que casi nadie menciona: el moño tiene que ir en la parte alta de la cabeza, no en la nuca.

¿Por qué importa la posición? Porque si haces el moño bajo, en la nuca, el gorro no podrá bajar lo suficiente para cubrir esa zona correctamente. El moño creará un bulto justo donde el gorro necesita adherirse a la cabeza, y el resultado será que el borde inferior del gorro quede levantado en la parte de atrás, creando una entrada de agua y un ajuste deficiente.

El moño alto, en cambio, queda en la parte superior de la cabeza donde hay más espacio. El gorro puede bajar bien por los laterales y por la nuca sin ningún obstáculo. Fíjalo con una goma sin metal —las metálicas pueden deteriorar la silicona— y asegúrate de que quede compacto y apretado antes de ponerte el gorro.

Pelo muy largo o muy abundante

Si tienes una melena muy larga, con mucho volumen, rizada o con rastas, el moño estándar puede no ser suficiente. Algunas opciones que funcionan bien:

  • Doble vuelta: divide el pelo en dos mitades, tuerce cada una en sentido contrario y enróllalas juntas formando un moño más compacto y plano.
  • Gorro de mayor volumen: existen gorros de silicona específicamente diseñados para pelo largo o abundante, con más espacio en la parte posterior. Si todavía no tienes uno, puede ser una inversión que cambie completamente tu experiencia. En nuestro artículo sobre tipos de gorro de natación encontrarás todas las opciones disponibles, incluyendo los modelos con moño.
  • Método con ayuda de un compañero: como te explicaré en el Método 2, cuando el pelo es muy abundante, que alguien te ayude a colocar el gorro es significativamente más efectivo que intentarlo solo.

Método 1: tú solo, de frente hacia atrás

Es el método más habitual y el que la mayoría de nadadores usa en el día a día. Una vez que lo tienes interiorizado, no te lleva más de diez o quince segundos. La clave está en dos manos siempre, movimiento suave y empezar por la frente.

  1. Prepara el pelo y orienta el gorro tal y como te expliqué antes. Mójalo si aún no lo has hecho.
  2. Agarra el gorro con las dos manos, una a cada lado, con los pulgares dentro del gorro y los demás dedos sujetando el exterior. Estíralo ligeramente para abrirlo.
  3. Inclina la cabeza hacia abajo, mirando al suelo. Este gesto facilita enormemente que el gorro entre bien y reduce la resistencia del cabello.
  4. Coloca el borde delantero del gorro en la línea de la frente, justo a unos dos centímetros por encima de las cejas. No lo pongas en el nacimiento del pelo: tiene que bajar hasta cubrir parte de la frente para que quede bien sujeto.
  5. Desliza el gorro hacia atrás con un movimiento suave y continuo, manteniendo las dos manos simétricas a ambos lados de la cabeza, hasta que notes que el borde posterior toca la nuca.
  6. Ajusta la posición final: el gorro debe cubrir hasta la mitad de las orejas. Ni por encima —quedaría demasiado alto y se moverá en el agua— ni tapando la oreja entera —resultará incómodo y puede afectar a la audición. Ese punto medio es el correcto.
  7. Comprueba que no queda ningún mechón suelto. Mete con cuidado cualquier pelo que haya quedado fuera usando los dedos, sin uñas, empujando suavemente desde el borde del gorro hacia dentro.

Un consejo adicional: si en algún momento el gorro no entra bien y notas que tiras con fuerza, para. Añade más agua, reorienta el gorro y empieza de nuevo. Forzar un gorro seco o mal orientado es la causa número uno de rasgones en la silicona y de tirones dolorosos de cabello.


Método 2: con ayuda de un compañero

Este método está tremendamente infrautilizado. La mayoría de nadadores lo descarta pensando que es solo para niños pequeños, cuando en realidad es la opción más eficaz para personas con pelo muy largo o muy abundante, y una alternativa perfecta para cualquiera que quiera un ajuste más preciso sin esfuerzo.

La lógica es sencilla: cuando te pones el gorro solo, tienes que coordinar simultáneamente la apertura del gorro, el movimiento de la cabeza y el deslizamiento del material. Con ayuda, cada persona hace una sola cosa y el resultado es más controlado.

  1. El nadador prepara el pelo como corresponde —moño alto si tiene el pelo largo— se moja el cabello y se coloca mirando hacia abajo, con la barbilla cerca del pecho.
  2. El compañero agarra el gorro con las dos manos, lo abre estirándolo ligeramente y lo coloca bajo la cabeza del nadador con la parte abierta hacia arriba.
  3. El compañero alinea el borde delantero del gorro con la frente del nadador, justo a unos dos centímetros sobre las cejas.
  4. Con un movimiento suave y coordinado, el compañero desliza el gorro hacia atrás sobre la cabeza del nadador mientras este mantiene la cabeza quieta, mirando hacia abajo. El compañero lleva el gorro con las dos manos siempre simétricas.
  5. El nadador levanta la cabeza cuando nota que el gorro ha llegado a la nuca, y el compañero hace los ajustes finales: comprueba que las orejas están a medio cubrir y mete cualquier pelo que haya quedado fuera.

Para pelo muy largo, este método tiene una ventaja adicional importante: el compañero puede ir metiendo los mechones sueltos dentro del gorro mientras lo desliza, algo que es casi imposible de hacer uno solo con coordinación suficiente. Si tienes una melena larga y siempre acabas con pelo por fuera, prueba este método en tu próxima sesión.


Método 3: por gravedad

Este es el método más original y, bien ejecutado, funciona sorprendentemente bien. Es especialmente útil para gorros de silicona muy elásticos y para nadadores con pelo corto o medio que buscan una colocación rápida sin pensar demasiado.

  1. Moja el gorro bien antes de empezar. Este método funciona mejor cuanto más resbaladizo esté el material.
  2. Sostén el gorro con las dos manos por los bordes laterales, con la abertura hacia abajo, por encima de tu cabeza.
  3. Coloca el centro del gorro justo sobre la coronilla, con el pliegue bien orientado de frente a nuca.
  4. Suelta el gorro con suavidad y deja que la gravedad y la elasticidad del material lo vayan bajando por la cabeza. Puedes acompañarlo con las manos desde los lados para guiarlo.
  5. Ajusta la posición final igual que en el método anterior: frente cubierta dos dedos por encima de las cejas, orejas a mitad.

Las limitaciones de este método son claras: no funciona bien con pelo largo porque no permite controlar bien dónde va quedando el cabello mientras el gorro baja. Tampoco es el más adecuado cuando el gorro tiene mucha tensión o cuando hay que ser muy precisos con la orientación. Pero para una colocación rápida en entrenamiento del día a día, muchos nadadores lo usan con muy buenos resultados.


¿Dónde van las gafas? Dentro o fuera del gorro

Esta es una duda muy frecuente que merece su propio espacio, porque la respuesta varía según el contexto y tiene implicaciones prácticas reales.

Gafas por encima del gorro: lo más habitual en entrenamiento

En el entrenamiento cotidiano, la opción más cómoda y práctica es poner el gorro primero y las gafas encima. El gorro queda bien ajustado sin interferencias, las gafas se colocan directamente sobre la silicona y se mantienen en su sitio sin problema en condiciones normales de piscina.

Gafas por debajo del gorro: el sistema de competición

En competición —especialmente en triatlón y en natación en aguas abiertas— muchos nadadores usan el sistema contrario: las gafas van sobre el primer gorro, y un segundo gorro va por encima de todo.

El resultado es que las gafas quedan sujetas entre los dos gorros, prácticamente imposibles de perder ante un golpe, una ola o el contacto con otros nadadores. Si quieres saber más sobre este sistema y cuándo usarlo, en el artículo sobre los tipos de gorro de natación encontrarás todos los detalles del doble gorro explicados con claridad.

Para colocar el doble gorro correctamente, el orden es siempre el mismo:

  1. Primer gorro (normalmente de látex) sobre el pelo.
  2. Gafas encima del primer gorro, bien ajustadas.
  3. Segundo gorro (normalmente de silicona) cubriendo todo, gafas incluidas.

Cómo quitarse el gorro sin dañarlo ni arrancarte el pelo

Nadie habla de esto. Y debería, porque quitarse el gorro de forma incorrecta es una de las causas más frecuentes de rasgones en la silicona y de esos tirones de cabello que hacen que la gente llegue al borde de la piscina con cara de dolor.

La regla de oro es la misma que para ponérselo: las dos manos siempre, movimiento simétrico y suave.

  1. Empieza por la nuca, nunca por la frente. Introduce los pulgares por el borde inferior del gorro en la zona de la nuca y estira hacia arriba y hacia delante con suavidad.
  2. Mantén las dos manos simétricas a ambos lados de la cabeza mientras el gorro sube. Evita tirar de un solo lado: esa tensión asimétrica es la que crea los rasgones.
  3. Desliza el gorro hacia delante con calma, sin arrancar. Si notas que el pelo está enganchado en algún punto, para, añade un poco de agua con los dedos y sigue con más suavidad.
  4. Una vez fuera, no lo enrolles ni lo retuerças. Sacúdelo suavemente para eliminar el exceso de agua y ponlo a secar correctamente. Si quieres recordar todos los pasos del cuidado del gorro, tienes la guía completa en el artículo sobre cómo limpiar el gorro de natación.

Un detalle adicional: si llevas el doble gorro, quítate primero el de encima siguiendo los mismos pasos, luego retira las gafas, y finalmente quítate el gorro de abajo. El orden inverso al de la colocación, siempre.


Los errores más frecuentes al ponerse el gorro de natación

Estos son los fallos que se repiten una y otra vez. Reconócelos y evítalos desde el principio.

  • Gorro mal orientado. El pliegue central en horizontal, de oreja a oreja, en lugar de longitudinal, de frente a nuca. Es el error más silencioso: el gorro queda puesto, pero crea resistencia innecesaria en el agua.
  • Ponérselo con el pelo seco. La causa número uno de tirones y dolor. Dos segundos de agua cambian completamente la experiencia.
  • Tirar de un solo lado. Agarrar el gorro con una mano y estirarlo tirando hacia la cabeza desde un lado genera tensión asimétrica que termina en rasgón. Siempre las dos manos.
  • Dejarlo demasiado atrás, sin cubrir la frente. El gorro que no baja a la frente se mueve con el agua en cada brazada. Tiene que cubrir unos dos centímetros por encima de las cejas para quedar bien anclado.
  • Moño en la nuca. Si tienes pelo largo y haces el moño bajo, el gorro no puede bajar bien por la parte trasera. El moño siempre en la parte alta de la cabeza.
  • Usar las uñas para meter el pelo suelto. Las uñas y la silicona no son amigas. Para meter mechones sueltos, usa la yema del dedo, nunca la uña.
  • Arrancar el gorro de golpe al quitárselo. El movimiento brusco para quitárselo es tan dañino para el gorro como para el cabello. Suave, desde la nuca, con las dos manos.
  • Guardarlo mojado justo después de quitárselo. Técnicamente no es un error de colocación, pero es el paso siguiente más importante. Un gorro que va húmedo a la bolsa después de cada sesión tiene los días contados.

Preguntas frecuentes sobre cómo ponerse el gorro de natación

¿El gorro tiene que cubrir las orejas?

Hasta la mitad, sí. El gorro correctamente colocado llega aproximadamente al centro de cada oreja. Si queda por encima de las orejas, el ajuste es insuficiente y el gorro se moverá con el agua. Si cubre la oreja entera, puede resultar incómodo y afectar a la percepción del entorno. El punto medio —la mitad de la oreja cubierta— es la referencia correcta para cualquier tipo de gorro.

¿Por qué se me mueve el gorro cuando nado?

Casi siempre por una de estas tres razones: el gorro no baja suficientemente a la frente, el gorro está mal orientado con el pliegue en horizontal, o el gorro es demasiado grande para tu cabeza. Comprueba primero la orientación y la posición en la frente. Si el problema persiste, puede que necesites un modelo de talla más ajustada o un tipo de material diferente. En el artículo sobre los pros y contras del gorro de silicona tienes más información sobre ajuste y materiales.

¿Cómo meto todo el pelo si tengo la melena muy larga?

Tres opciones por orden de eficacia: moño alto y compacto con el Método 2 (con ayuda de un compañero), doble vuelta del pelo para reducir el volumen del moño, o un gorro de mayor capacidad diseñado específicamente para pelo largo. Combinar el Método 2 con un gorro adecuado para tu tipo de cabello es la solución más efectiva para melenas muy largas o muy abundantes.

¿Cómo me pongo el doble gorro correctamente?

El orden es siempre: gorro de látex sobre el pelo → gafas encima del primer gorro → gorro de silicona cubriendo todo, incluidas las gafas. Para quitártelo, el orden inverso: gorro de silicona → gafas → gorro de látex. Si quieres entender por qué se usa el doble gorro y en qué situaciones tiene sentido, tienes todos los detalles en el artículo sobre tipos de gorro de natación.

¿Puedo ponerme el gorro sin recoger el pelo?

Con pelo corto o medio, sí. Con pelo largo, no es recomendable. Sin recogerlo, el pelo queda distribuido de forma irregular dentro del gorro, crea bultos que dificultan el ajuste y aumentan mucho las probabilidades de que algunos mechones se queden fuera. El moño alto es siempre la mejor opción con pelo largo, aunque al principio cueste un poco más de tiempo.


Conclusión: treinta segundos que cambian toda tu sesión

Ponerse bien el gorro de natación no es complicado. Pero tampoco es tan trivial como parece a primera vista. Como has visto, hay una orientación correcta, una técnica que evita los tirones, una preparación del pelo que marca la diferencia y unos errores muy concretos que la mayoría de nadadores comete sin darse cuenta.

Con un poco de práctica, cualquiera de los tres métodos que te he explicado —solo, con compañero o por gravedad— se convierte en algo automático que no te lleva más de veinte o treinta segundos. El gorro queda bien ajustado, el pelo dentro, las orejas a mitad, el pliegue orientado correctamente. Y puedes empezar a nadar con la cabeza en lo que importa: el entrenamiento.

Recuerda: moja siempre antes de empezar, orienta el pliegue de frente a nuca, usa las dos manos con movimiento simétrico, y quítatelo desde la nuca con la misma suavidad con la que te lo pusiste. Esos cuatro hábitos resuelven el noventa por ciento de los problemas.

Si quieres completar tu conocimiento sobre el gorro de natación, en el blog tienes más artículos que te van a resultar útiles: cómo elegir el tipo de gorro que mejor se adapta a ti en el artículo sobre tipos de gorro de natación, y todo lo que necesitas saber para que te dure el máximo en la guía sobre cómo limpiar y cuidar el gorro de natación.

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